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Osteoporosis: Prevención y Tratamiento

Por Dra. Martha Adriana Hernandez Vera · 10 de febrero de 2026 · 6 min de lectura

¿Qué es la osteoporosis?

Como reumatóloga en Apizaco, veo frecuentemente pacientes diagnosticados con osteoporosis o que reciben una noticia preocupante después de realizarse una densitometría ósea. La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la disminución de la densidad mineral ósea, lo que hace que los huesos se vuelvan frágiles y propensos a fracturas.

A diferencia de lo que muchos pacientes creen, la osteoporosis no causa dolor por sí sola; es una enfermedad silenciosa que progresa sin síntomas hasta que ocurre una fractura. Por eso el diagnóstico y la prevención temprana son cruciales para mantener la calidad de vida.

Factores de riesgo que debes conocer

Existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar osteoporosis. Los más importantes incluyen la edad avanzada, ser mujer (especialmente después de la menopausia), antecedentes familiares de osteoporosis, y un estilo de vida sedentario.

En mi práctica en Tlaxcala, observo que otros factores como deficiencia de vitamina D, bajo consumo de calcio, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, y ciertas enfermedades reumatológicas como la artritis reumatoide también aumentan significativamente el riesgo.

Algunos medicamentos corticosteroides, utilizados en el tratamiento de enfermedades autoinmunes, también pueden acelerar la pérdida de densidad ósea, por lo que es importante monitorear a estos pacientes regularmente.

Diagnóstico: La densitometría ósea

El diagnóstico de osteoporosis se realiza mediante una prueba llamada densitometría ósea o DEXA (absorciometría de rayos X de doble energía). Es una prueba indolora, rápida y no invasiva que mide la densidad mineral ósea, generalmente en la cadera, la columna lumbar y el antebrazo.

En nuestro consultorio en Apizaco, utilizamos esta tecnología para evaluar a pacientes con factores de riesgo. Los resultados se expresan como un T-score, que compara la densidad ósea del paciente con la de un adulto joven saludable.

Un T-score mayor a -1.0 es normal, entre -1.0 y -2.5 indica osteopenia (pérdida moderada de densidad), y menor a -2.5 se diagnostica como osteoporosis. Estos valores guían nuestras decisiones de tratamiento y seguimiento.

Opciones de tratamiento farmacológico

Existen varios medicamentos efectivos para tratar la osteoporosis. Los bisfosfonatos, como alendronato y risedronato, son generalmente la primera línea de tratamiento. Estos medicamentos ralentizan la pérdida ósea y reducen significativamente el riesgo de fracturas.

El denosumab es otro medicamento efectivo, especialmente útil en pacientes que no pueden tolerar bisfosfonatos. Este anticuerpo monoclonal actúa inhibiendo la resorción ósea y ha demostrado excelentes resultados en prevención de fracturas vertebrales y de cadera.

Además, aseguro que todos mis pacientes reciban suplementación adecuada de calcio (1000-1200 mg diarios) y vitamina D (800-2000 UI diarias). Estos nutrientes son fundamentales para mantener la salud ósea y optimizar la respuesta al tratamiento farmacológico.

Estilo de vida: Ejercicio y nutrición

El tratamiento de la osteoporosis no es solo medicamentoso. El ejercicio regular es esencial para mantener y mejorar la densidad ósea, especialmente el entrenamiento de resistencia y los ejercicios de soporte de peso como caminar, trotar o bailar.

Recomiendo a mis pacientes en Apizaco que realicen al menos 30 minutos de actividad física moderada cinco días a la semana, combinando ejercicios aeróbicos con fortalecimiento muscular. Los ejercicios de equilibrio también son importantes para prevenir caídas.

En cuanto a la nutrición, es vital consumir suficiente calcio a través de productos lácteos, vegetales de hoja verde, frutos secos y semillas. Evitar el tabaquismo y limitar el consumo de alcohol son medidas igualmente importantes que complementan el tratamiento farmacológico.

¿Cuándo hacer el cribado de osteoporosis?

Las pautas actuales recomiendan hacer densitometría ósea en todas las mujeres mayores de 65 años y en hombres mayores de 70 años. Sin embargo, las mujeres en transición menopáusica con factores de riesgo deben evaluarse antes.

En mi consultorio, evalúo factores de riesgo individuales para determinar si se necesita cribado más temprano. Los pacientes con enfermedades reumatológicas, en tratamiento con corticosteroides, o con antecedentes de fracturas deben evaluarse independientemente de su edad.

Seguimiento y monitoreo

Una vez iniciado el tratamiento, realizo seguimiento regular con densitometrías repetidas cada 1-2 años para evaluar la respuesta al tratamiento. Es importante verificar que la densidad ósea se estabilice o mejore con el tiempo.

Además, monitoreo la adherencia al tratamiento, resuelvo efectos secundarios si los hay, y ajusto los medicamentos según sea necesario. La educación del paciente sobre la importancia de la adherencia es fundamental para lograr resultados óptimos.

Consideraciones especiales

En pacientes con osteoporosis grave o fracturas frecuentes, considero terapias más intensivas como terapia hormonal o anabólicos óseos. Cada paciente es único, y el tratamiento debe individualizarse según su situación clínica específica.

La osteoporosis es una enfermedad prevenible y tratable. Con un diagnóstico temprano, un plan de tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, la mayoría de los pacientes logran estabilizar su densidad ósea y reducir significativamente el riesgo de fracturas.

Referencias: American Association of Clinical Endocrinologists (AACE) and American College of Endocrinology (ACE) 2020 Clinical Practice Guidelines for Osteoporosis. National Osteoporosis Foundation (NOF) Guidelines. World Health Organization (WHO) FRAX Tool for Fracture Risk Assessment.

¿Necesitas atención especializada?

Si tienes dudas sobre tu salud ósea o necesitas evaluación con densitometría, agenda una consulta con un especialista.

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